No es ésta la única fuente que, casi a manera de asociación evoco en la obras de Kent. En lo personal también pienso en el teatro inglés, posiblemente en el que se desarrolló en torno a la figura de Chaucer, o sea el teatro anterior a Shakesperare. Si lo que digo coincide con las inclinaciones del artista es pura casualidad, a lo que apunto es a la presencia de escenas sólo aparentemente poco intelectualizadas, que hablan de motivos muy primarios como disparadores de las escenas "actuadas" por las figuras. El manejo del espacio por las que éstas discurren, escueto y por lo general parco en connotaciones, también guarda algún tipo de vinculación con las representaciones teatrales que sabemos se verificaban a finales del medioevo.

A esto se aúnan los elementos iconográficos que provienen de la Alquimia, el Ocultismo y aún la Cábala. Naturalmente que un arsenal icónico de ésta índole ha tenido que encontrar una forma de expresión plástica que sea congruente con los significados que se quieren trasmitir. Y es aquí donde yo veo el mayor acierto por parte de Daniel Kent, pues ha sabido hacer coincidir el tipo de expresión formal que maneja -extremadamente apegada a la línea y al detalle minucioso- con el mundo imaginario por el que discurren sus personajes, tan poco modernos y paradójicamente tan actuales.